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Inidice de contenido

Comprar un buen café es solo el principio

Los cuatro enemigos de tu café: aire, humedad, luz y calor

Tres errores al guardar café que probablemente has cometido alguna vez

Entonces, ¿cómo guardar correctamente el café de especialidad?

El packaging también importa: no es solo donde viene el café

Lata Eboca: hecha para guardar café. Y para durar.

Preguntas frecuentes sobre cómo conservar el café

Un buen café merece que lo cuides hasta la última taza

Cómo conservar el café de especialidad para mantener su aroma y frescura

Comprar un buen café es solo el principio

Elegir un café de especialidad importa. Pero también importa cómo lo guardas una vez llega a casa o a la oficina.

El café es un producto muy aromático y sensible a lo que ocurre a su alrededor. Una vez abierto el envase, factores tan cotidianos como el aire, la humedad, la luz o el calor pueden acelerar la pérdida de algunas de las cualidades que queremos encontrar después en la taza.

Y no hace falta convertir su conservación en algo complicado.

Saber qué mantener lejos del café, evitar algunos errores bastante habituales y utilizar un buen envase puede ayudarte a proteger mejor su aroma y frescura hasta la siguiente preparación.

Empecemos por aquello de lo que deberías mantenerlo alejado.

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Los cuatro enemigos de tu café: aire, humedad, luz y calor

Si quieres conservar correctamente tu café de especialidad, hay cuatro factores que se deben tener controlados.

Aire

Dejar el café continuamente expuesto al aire favorece su oxidación y, con ella, la pérdida progresiva de los compuestos que forman parte de su aroma.

Ese gesto de abrir la bolsa por la mañana y dejarla así hasta el día siguiente parece pequeño, pero no le hace ningún favor al café.

La solución es sencilla: saca lo que necesites y vuelve a cerrar correctamente el envase después de cada uso.

Humedad

El café tampoco se lleva especialmente bien con la humedad.

Puede captar humedad y otros compuestos presentes en el ambiente, algo que termina afectando a su conservación y, finalmente, también a lo que percibimos cuando lo preparamos.

Por eso, mejor mantenerlo en un lugar seco y alejado de zonas donde haya vapor o cambios frecuentes de humedad.

Luz

Dejar el café expuesto directamente al sol acelera su deterioro.

La luz, especialmente cuando la exposición es continuada, puede contribuir a degradar algunos de sus componentes. Por eso tiene sentido guardarlo en envases opacos y en espacios protegidos de la luz directa.

Una balda junto a una ventana puede quedar muy bien en Instagram. Para guardar el café, bastante menos.

Calor

El último de los cuatro enemigos tampoco resulta demasiado sorprendente.

Evita dejar el café junto al horno, encima de un electrodoméstico que desprenda calor o en un lugar que reciba sol durante horas.

Una temperatura relativamente estable y un espacio fresco ayudan a mantenerlo en mejores condiciones.

Cuatro enemigos. Una regla bastante sencilla: tu café prefiere un lugar fresco, seco, cerrado y lejos de la luz.

Si quieres conservar correctamente tu café de especialidad, hay cuatro factores que se deben tener controlados.

Aire

Dejar el café continuamente expuesto al aire favorece su oxidación y, con ella, la pérdida progresiva de los compuestos que forman parte de su aroma.

Ese gesto de abrir la bolsa por la mañana y dejarla así hasta el día siguiente parece pequeño, pero no le hace ningún favor al café.

La solución es sencilla: saca lo que necesites y vuelve a cerrar correctamente el envase después de cada uso.

Humedad

El café tampoco se lleva especialmente bien con la humedad.

Puede captar humedad y otros compuestos presentes en el ambiente, algo que termina afectando a su conservación y, finalmente, también a lo que percibimos cuando lo preparamos.

Por eso, mejor mantenerlo en un lugar seco y alejado de zonas donde haya vapor o cambios frecuentes de humedad.

Luz

Dejar el café expuesto directamente al sol acelera su deterioro.

La luz, especialmente cuando la exposición es continuada, puede contribuir a degradar algunos de sus componentes. Por eso tiene sentido guardarlo en envases opacos y en espacios protegidos de la luz directa.

Una balda junto a una ventana puede quedar muy bien en Instagram. Para guardar el café, bastante menos.

Calor

El último de los cuatro enemigos tampoco resulta demasiado sorprendente.

Evita dejar el café junto al horno, encima de un electrodoméstico que desprenda calor o en un lugar que reciba sol durante horas.

Una temperatura relativamente estable y un espacio fresco ayudan a mantenerlo en mejores condiciones.

Cuatro enemigos. Una regla bastante sencilla: tu café prefiere un lugar fresco, seco, cerrado y lejos de la luz.

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Tres errores al guardar café que probablemente has cometido alguna vez

Sabemos qué debemos evitar. Ahora viene la parte complicada: reconocer que probablemente hemos hecho alguna de estas cosas.

Error 1. Guardarlo en la nevera

Puede parecer lógico: si queremos conservar algo, lo metemos en la nevera.

Con el café de consumo cotidiano, no es la mejor solución.

Abrir y cerrar continuamente el recipiente puede favorecer cambios de temperatura, humedad y condensación. Además, la nevera está llena de alimentos con aromas intensos que tampoco nos interesa acercar al café.

Para el uso habitual, es preferible un espacio fresco, seco y protegido de la luz.

Error 2. Dejar la bolsa abierta

Abrir. Servir. Preparar el café.

Y olvidarse de cerrar.

Es probablemente uno de los errores más fáciles de evitar y uno de los que más exposición innecesaria genera.

Hazlo sencillo: saca únicamente la cantidad que necesitas y vuelve a cerrar la bolsa inmediatamente.

Tu próximo café lo agradecerá.

Error 3. Guardarlo junto a alimentos con olores intensos

Especias, ajo, productos muy aromáticos...

El café puede captar olores del entorno, especialmente cuando no está correctamente protegido.

Por eso el lugar donde lo guardas importa tanto como el recipiente que utilizas.

Y esto nos lleva directamente al siguiente punto.

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Entonces, ¿cómo guardar correctamente el café de especialidad?

Después de hablar de oxidación, humedad y demás enemigos, la solución podría parecer complicada, peor no lo es.

Para conservar correctamente tu café:

  • Guárdalo en un lugar fresco y seco.

  • Evita que reciba luz directa.

  • Mantén siempre bien cerrado el envase.

  • Aléjalo de fuentes de calor.

  • Evita almacenarlo junto a alimentos con olores intensos.

  • Saca únicamente la cantidad que vayas a utilizar.

  • Siempre que puedas, muele el café justo antes de prepararlo.

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El packaging también importa: no es solo donde viene el café

Una bolsa o una lata pueden parecer simplemente la manera de transportar el café.

Pero un buen packaging tiene otra función mucho más importante: ayudar a protegerlo del entorno una vez lo tienes en casa o en el trabajo.

Por eso en Eboca hemos pensado también en qué ocurre entre una preparación y la siguiente.

Bolsa Eboca de 500 g: abrir, servir y volver a cerrar

Nuestra bolsa de café de especialidad de 500 g incorpora dos elementos especialmente importantes para la conservación del café.

  • Cierre hermético reutilizable

Permite volver a cerrar la bolsa después de cada preparación, reduciendo la exposición innecesaria del café al aire y al ambiente.

Abres, utilizas lo que necesitas y vuelves a cerrar.

  • Válvula de desgasificación

Esa pequeña válvula que ves en una bolsa de café no está ahí por casualidad.

Después del tueste, el café continúa liberando gases, principalmente dióxido de carbono. La válvula permite que estos gases puedan salir del envase mientras ayuda a limitar la entrada de aire exterior.

Una pequeña pieza con bastante trabajo detrás.

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Lata Eboca: hecha para guardar café. Y para durar.

Si prefieres pasar el café a otro recipiente después de abrirlo, nuestra lata está diseñada precisamente para convertirse en su nueva casa.

Está fabricada en hojalata, es opaca, reutilizable y está pensada para proteger el café entre una preparación y la siguiente.

  • Protege de la luz

Al ser un recipiente opaco, evita que el café permanezca expuesto directamente a ella.

  • Ayuda a aislarlo del entorno

Bien cerrada, crea una barrera frente al ambiente y ayuda a evitar que el café absorba olores externos.

  • Ayuda a preservar mejor su aroma y frescura

Al mantener el café protegido de factores externos como la luz, el aire y los olores del entorno, contribuye a conservar mejor las características que queremos encontrar después en la taza.

  • También incorpora válvula de desgasificación

Al igual que nuestra bolsa, la lata permite la salida de los gases que continúa liberando el café después del tueste.

  • Y está hecha para durar

No está pensada para usarla una vez y olvidarte de ella.

Puedes rellenarla una y otra vez y convertirla en el recipiente habitual para guardar tu café.

Porque conservar mejor el café también puede significar generar menos envases.

Preguntas frecuentes sobre cómo conservar el café

¿Es bueno guardar el café en la nevera?

Para el café de consumo habitual, es preferible guardarlo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Abrir y cerrar continuamente un recipiente refrigerado puede favorecer cambios de temperatura, humedad y condensación, además de exponer el café a los olores de otros alimentos.

¿Dónde es mejor guardar el café?

En un envase o recipiente bien cerrado, situado en un lugar fresco y seco y protegido de la luz directa, el calor y los olores intensos.

¿Por qué las bolsas de café tienen una válvula?

El café continúa liberando gases después del tueste. La válvula de desgasificación permite que estos gases salgan mientras ayuda a limitar la entrada de aire exterior.

¿Puedo guardar el café en su propia bolsa?

Sí. Una bolsa adecuada y correctamente cerrada puede utilizarse para conservar el café. La bolsa Eboca de 500 g incorpora cierre hermético reutilizable y válvula de desgasificación.

¿Es buena idea guardar el café en una lata?

Sí, siempre que sea un recipiente adecuado y permanezca correctamente cerrado. Una lata opaca ayuda a proteger el café de la luz y de los olores del entorno. La lata Eboca incorpora además válvula de desgasificación y está diseñada para reutilizarse.

¿Debo moler todo el café al abrir la bolsa?

No. Siempre que puedas, recomendamos moler únicamente la cantidad que vayas a preparar en ese momento.

Un buen café merece que lo cuides hasta la última taza

Todo empieza por elegir un buen café.

En Eboca trabajamos con café de especialidad 100 % arábica de Colombia, ecológico y de comercio justo, pensado para que disfrutes de todo su carácter desde la primera taza hasta la última.

Y también hemos pensado en ponértelo fácil para guardarlo.

Puedes mantenerlo en nuestra bolsa de 500 g con cierre hermético y válvula de desgasificación o pasarlo a nuestra lata reutilizable de hojalata, diseñada para mantenerlo protegido entre preparación y preparación.

Empieza por un buen café. Y guárdalo como merece.

Haz tu pedido en nuestra web y pásate al café de especialidad.